Posts in #Xoxanna. Temporada 1

#Xoxanna (1×06 FINAL). Hemos venido aquí a morir.

Hemos venido aquí a morir. Como si fuese un refugiado, espero a que la mansión se reduzca a escombros en cualquier momento. Así lo siento pero a su vez, y esto me aterra, albergo en lo más hondo de mí una sensación que grita que el causante del derribo puedo ser yo. Es como un lejano parpadeo.

Ya estamos todos; la última en llegar ha sido Almudena. Se ha sentado a mi lado, me ha cogido la pierna y al mirarnos, nos hemos puesto cara de carne; en persona parece más menguada. El cálido tono de su acento granadino me ha templado la oreja tras fundirnos en un abrazo.

Xoxanna me evita de una forma cruel e intencionada; con su actitud, consigue que sienta que el más mínimo vínculo que podría perdurar entre nosotros se haya extinguido para siempre. Cualquier gesto suyo hacia un tercero desprende más afecto que su indiferencia hacia mí.

El anfitrión se pasea con un pijama de seda color gris-alivio-de-luto que deja poco a la imaginación; a nadie se le ha pasado por alto que la tiene grande y que carga hacia la izquierda. Está nervioso, como si acabase de sufrir una fuerte descarga eléctrica y no para de agasajarnos con bebida y comida; todos decimos el típico «no gracias» y esperamos a que pase algo que nos advierta del motivo de esta improvisada reunión. Read More

#Xoxanna (1×05). La vida a punto de salir por la puerta.

Xoxanna y yo no pasamos por nuestro mejor momento. Individualmente estamos anulados y como pareja sólo buscamos hacernos daño. Yo, más que anulado, me estoy desfigurando poco a poco. No me reconozco en muchos de los actos (no digamos ya pensamientos) que tengo a lo largo del día. Es como si alguien que llevase mucho tiempo escondido en mi interior estuviera asomando la cabeza. Ese alguien no me gusta, sobre todo porque tengo la sensación de que le conozco y eso me aterra. Lucho a diario por mantenerlo enterrado, pero el estrés, la pena y la frustración no ayudan nada. El sueño que tuve el otro día, en el que Xoxanna volvía del trabajo (de uno que no tenía) fue tan lúcido que ahora recuerdo cosas y las confundo con mi imaginación. Dudo de haber hecho cosas de las que me pueda arrepentir.

Confundo realidad con ficción. Nunca había escrito bajo encargo y mucho menos sometido a esta presión. Escribir sobre nosotros me está conduciendo hacia el abismo de la locura.     Read More

#Xoxanna (1×04). El Actor Perfecto y un Padre Desesperado.

Cambio de tercio.

La ciudad entera parece estar afectada por una resaca vergonzante. El viento sopla asmático y depresivo. Las fachadas de las casas, despeinadas y sudorosas, bajan la vista entornando las persianas a mi paso. La acera padece embotamiento nervioso, se siente obesa y cree que todo a su alrededor es basura. 

Voy a dejar de decir estupideces. Cuando tengo que esperar, todo se convierte en algo que hace referencia a esa espera y una más que segura respuesta negativa. La espera saca lo peor de mí, eso lo saben hasta los árboles pelados de la avenida que, con su irrisorio temblor, me lo advierten.

Desde aquella semana de fiestas encadenadas llenas de desenfreno han pasado ciento cuarenta y cuatro horas. Ciento cuarenta y cuatro pesadas, aburridas e inquietantes horas. No he vuelto a saber nada de nadie y eso hace que me sienta como si fuese a desaparecer y todo eso. ¿Seguirán de resaca? ¿Se les habrá pasado la euforia? ¿Ya no estarán interesados? La duda me consume; me lleva a la paranoia. Read More

#Xoxanna 1×03. Marisa Lanormal y 250kg de queso Idiazabal.

HACE TIEMPO…

Un plató de televisión hace casi tres años. Un joven actor, la revelación de turno. Ahora da igual su cara, pero entonces nadie lo dudaba: era el Actor Perfecto. Había firmado el contrato ideal en el momento adecuado y su mentor, El Director de Cine, sentado a su lado en el mismo sillón, lo miraba como si éste fuese su posesión más preciada. Frente a ellos, el Más Famoso de los Presentadores.

La película había batido récords de taquilla; todo un hito en la historia del cine español. Prácticamente al inicio de la entrevista y tras una desenfadada introducción que dejaba claro lo mucho de moda que estaban los invitados del día, el Más Famoso de los Presentadores preguntó al Actor Perfecto:

—Has pasado de actuar en bares haciendo monólogos y de que te conocieran más que nada por el boca a boca, a tener una cuenta de twitter con más de seiscientos mil seguidores, ¿cómo se lleva eso?.

El Actor Perfecto, como si de pronto le hubiera alcanzado una rayo gripal, palideció, comenzó a sudar, incluso a tiritar levemente y finalmente contestó:

—Mal, muy mal.

El Más famoso de los Presentadores, creyéndose consciente del motivo de la respuesta, añadió: —Asusta, ¿es por eso, no?— Y se fijó en las gotas de sudor que perlaban su frente.

Entonces, el Actor Perfecto, como si estuviese confesando la mayor de sus vergüenzas, concretó con sinceridad:

—No, porque son pocos. Porque son muy pocos.

Y rompió a llorar.    

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#Xoxanna (1×02). La hija del Director.

 

I

 

––No lo sé, Xoxanna, te lo he dicho cien veces. Tengo que estar aquí, en esta puta casa enorme vigilando a una docena de maromos latinos para que hagan bien su trabajo y no le roben la infinidad de mierdas que tiene desperdigadas por todos los lados. No sé nada más––. Me muevo en pequeños círculos sin sentido mientras fumo y hablo por el teléfono móvil. No sé hablar por el teléfono móvil si no fumo y me muevo en pequeños círculos sin sentido––.  Me dijo que tenía que ir a recoger a su hija al aeropuerto y luego no sé qué de una reunión. Sí, es él. Es el Director de Cine. Sí, con mayúsculas. Sí, también te dije ayer que quería darnos trabajo, pero de momento esto es lo que tengo que hacer, no queda otra. Ya, suena raro de cojones, pero ya sabes cómo es esta gente. Por lo menos no me ha metido su colección de palos de golf por el culo. No me hace gracia, Xoxanna. Joder… pues desayuna tostadas como todo el puto mundo. ¡Con el pan de ayer, yo que sé! Sí, vale, luego te llamo.

Llevo dos horas aquí. Xoxanna me pone de los nervios. Se acaba de levantar y ya me pone de los putos nervios. Es otro don que tiene, junto con el de conseguir las cosas a buen precio y con las mejores condiciones. El motivo de la llamada era que quiere desayunar el muesli que toman los famosos, pero ya no nos queda en casa. Por eso me llama por teléfono, para decirme que ya no queda muesli del que toman los famosos y para repetir paso por paso la discusión que tuvimos ayer en casa después de que volviéramos borrachos del Bears. Read More

#Xoxanna. Capítulo Piloto. El Director de Cine.

 

I

 

Aquel día hacía tanto frío que algunas ráfagas de viento parecían tristes y enfermas a través de la ventanilla del tren. Me encanta viajar en tren. Es el único medio de transporte que merece la pena, puesto que te ofrece misterio, además de mero desplazamiento. Si voy en avión me paso todo el trayecto suplicando salir cuanto antes de ese condenado amasijo de hierros. Creo que los aeropuertos son un castigo divino impuesto por y para el sufrimiento del hombre. El coche me parece lo más insulso de este planeta, a no ser que seas un nostálgico de alguna época o de las novelas americanas de mediados del siglo veinte y que aún confíes en que algún día tu viaje sea como el que hizo de Kerouac. Pienso que los que viajan en barco son tontos a un nivel extraordinario ya que parecen más interesados en lo que hay dentro que en lo que hay fuera. Del autobús no diré nada porque hoy he tenido un día muy turbio, y no quiero alterarme. Por eso viajo en tren, porque hace del mero hecho de desplazarte la posibilidad de vivir una experiencia aceptable antes de llegar a tu destino. Además, los pasajeros que caminan por los vagones parecen comulgar con esta máxima, y me gusta rodearme de gente que piensa como yo. Creedme si os digo que la de hoy no es la única vez que he comprado un billete de ida y vuelta con la única intención de realizar el trayecto y poder pensar tranquilamente en mis cosas. Read More